martes, 13 de junio de 2017

EFECTO DOMINÓ. OLIVIER NOREK.

Me encanta que los planes salgan bien, decía Anibal, el carismático líder del Equipo A, esa serie infantil-juvenil en la que se pegaban más tiros que en la guerra y nunca moría nadie. Pues a mí me encanta que los libros salgan bien, y, este año, ya llevo unos cuantos… Doy gracias…
Antes de hablar de Efecto dominó, una novela realmente entretenida que ha logrado atraparme y que recomiendo a todos los lectores a los que satisface el misterio, la investigación y las novelas policiacas, hagamos una brevísima parada en el autor, Olivier Norek.
Nacido en Tolouse (sur de Francia), en el año 1975, fue teniente de policía en uno de esos barrios chungos de París en los que —creedme, esto lo he hablado con policías franceses— ningún policía quiere trabajar. Ha escrito Code 93, Territoires y Efecto dominó. De las dos primeras no puedo hablar, pero sí de esta última: una historia muy interesante con la que he disfrutado leyendo.
Efecto Dominó, galardonada en Francia con el Premio de Novela Negra Europea 2016, tiene cinco partes muy diferenciadas. 



La primera. El sistema penitenciario, esto es, la cárcel. Una introducción perfecta, trabajada y estudiada de la vida en una prisión en la que no querrías estar. La ley de la jungla. Lo peor de lo peorcito, todo junto. Una denuncia a los métodos modernos de encarcelamiento, al sistema obsoleto y perjudicial que nadie se atreve a tocar. Olivier reparte para todos: presos, guardias y los que fomentan el sistema y miran para otro lado. Todo metido dentro de historias atrevidas, jugosas y fascinantes que nos producen interés por la trama que se va a ir desarrollando. Querremos saber más…
La segunda parte. Los policías, su mundo, modo de vida y la investigación que tienen entre manos, un secuestro con muy mala pinta. El único defecto del libro lo encontré aquí. Es la parte, a mi juicio, a veces, más aburrida, con un exceso de diálogo que desengancha. Si superas esto, el resto irá constantemente a más.
La tercera. Delincuencia. Fascinante, espectacular y apetitosa. Un desarrollo imparable que nos ancla a la novela y mantendrá nuestro tiempo de ocio ocupado. Los delincuentes también tienen vida, intereses personales, lazos de amistad o amor, momentos de romanticismo, bajones, alegrías…, en fin, son personas. Con una moral posiblemente mucho más baja que la tuya —espero— debido a circunstancias o a su mal café, pero no dejan de ser personitas con sus inquietudes, aunque estas no sean para aplaudirlas. Olivier Norek nos hace un retrato estupendo de algunos delincuentes, nos acerca a ellos, nos saca la parte romántica, el Bonnie and Clyde típico e irresponsable que nos hace soñar con una vida fuera de la ley. No os dejéis engañar…
La cuarta. Aunque Olivier dejará claro que los buenos están en el lado correcto de la ley, existe una mezcla física y moral de todos estos mundos: cárcel, policía y delincuencia. Mundos ¿distintos? y aparentemente separados, muy diferenciados como enemigos, blanco o negro, pero siempre unidos, inseparables, que se fusionan en muchos momentos y siempre acaban afectándose. De ahí el título, Efecto dominó, pues lo que pase en uno hará caer las piezas de los demás…
La quinta. El desenlace. Un trepidante e inesperado final con una breve conclusión sobre la venganza.
En definitiva, una historia entretenidísima, un buen libro en el que desarrollaremos empatía y desprecio hacia personajes de las tres partes: presos, policías y delincuentes. Una novela escrita con mucha profesionalidad; sabedor del mundo en el que se mueve, conocedor de las historias y las emociones. Recomendado.  

Disfruta de la lectura. 

Carlos Álvarez

SINOPSIS

Galardonada con el Premio de Novela Negra Europea 2016.
Por una imprudencia, el joven Nano Mosconi acaba en la temida prisión de Marveil. Aterrado y desesperado pide a su hermana Alex que haga lo imposible por sacarlo de allí. Ella presiona al abogado de la familia, quien le propone un plan sorprendente. Aunque podría funcionar.
Mientras, en la subdirección de la policía judicial del departamento de Sena-Saint-Denis, más conocida como la SDPJ93, el capitán Victor Coste y su equipo reciben el aviso del secuestro de un chico joven.
Dos piezas sin relación entre sí han caído y desatarán un efecto dominó de consecuencias imprevisibles.