sábado, 14 de enero de 2017

FALCÓ de ARTURO PÉREZ-REVERTE

Siguiendo con la editorial Alfaguara, esta vez, he ido sobre seguro. No había posibilidad de fallar. Fue fruto de un comentario de José, periodista de la Ser con quien colaboro de vez en cuando, que me decidiera a poner entre mis ansiosas manos lectoras el último libro de Arturo Pérez-Reverte. De antemano, ya confieso, que estoy muy contento con los dos primeros libros que he leído de esta editorial, primero fue Piscinas Vacías, unos cuentos interesantes y emocionales que no me dejaron indiferente. Ahora, tocaba subir un escalón para acercarse a la obra de un escritor consagradísimo. Como ya he dicho, no había posibilidad de fallar.




Arturo Pérez-Reverte, qué decir: Premio Goya al mejor guion adaptado, Premio Asturias de Periodismo, Premio Ondas, premios importantes en Francia, Suecia o Dinamarca, Miembro de la Real Academia Española, Gran Cruz del Mérito Naval, Medalla de oro de San Telmo de la Fundación Letras del Mar, etc. 

Fue reportero de prensa, radio y televisión: además, lo fue como especialista en conflictos armados. Ha cubierto más guerras que un soldado. Escribe como columnista en XLSemanal. El maestro de Esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, Territorio Comanche, Patente de Corso, destacan entre otros muchos títulos. Especial mención merecen Las aventuras del capitán Alatriste, iniciadas en 1996, y que ya acumula siete novelas de la saga, además de la película.

Ahora, hablemos de Falcó. 

Obra situada en la Guerra Civil Española, época complicada y retorcida que parece que nuestra propia historia no quiere estudiar, sino ocultar. Pero a la que gracias a algunos periodistas, investigadores y escritores podemos acercarnos y entender un poquito más qué demonios pasó.
Falcó es una interesantísima novela de espionaje mezclada con novela negra. Una obra escrita con lenguaje conciso pero intenso, donde se percibe la personalidad y temperamento de Pérez-Reverte detrás, sintiendo cada palabra que escribe. 

Peca, a mi gusto, de un ligero exceso de diálogo. Manías personales. Pero no tiene por qué desanimar a nadie.  

El protagonista, que da nombre al título, un espía al servicio de los sublevados, tendrá que enfrentarse a una compleja misión y también a su propia integridad y a sus emociones. ¿Puede la frialdad sostenerse donde hay amor? ¿Puede la indiferencia superar al bello romanticismo de las creencias, de la fe? Respuestas que no dan de lado a la acción, sino que van de la mano, propuestas para quien las quiera ver y entender. 

Mención especial merece el jefe de Falcó, un personaje duro pero, en el fondo, entrañable y humano. Superviviente en un cargo importante entre gente perversa y retorcida y que actúa con Falcó casi de forma paternal. Recuerda al jefe de James Bond, como Falcó recuerda a las películas clásicas y detectivescas protagonizadas por Humphrey Bogart.

Si bien reconozco que la obra me ha gustado más en su primer tercio, quizás porque adiviné parte del final —y eso le quita gracia al asunto—, nunca perdí el interés. Creo que es una novela que gustará a muchos, igual que a otros no, pero que no dejará lectores indiferentes. Por mi parte, no puedo dejar de calificarla como un buen libro y recomendarla a los seguidores de Pérez-Reverte, a los amantes de la novela policíaca o de espías, a los que quieran saber más sobre la guerra civil y a aquellos que les llama la novela negra. Sin duda, les gustará.

Disfruta de la lectura. 


Sinopsis

«El mundo de Falcó era otro, y allí los bandos estaban perfectamente definidos: de una parte él, y de la otra todos los demás.»

La Europa turbulenta de los años treinta y cuarenta del siglo xx es el escenario de las andanzas de Lorenzo Falcó, ex contrabandista de armas, espía sin escrúpulos, agente de los servicios de inteligencia. Durante el otoño de 1936, mientras la frontera entre amigos y enemigos se reduce a una línea imprecisa y peligrosa, Falcó recibe el encargo de infiltrarse en una difícil misión que podría cambiar el curso de la historia de España. Un hombre y dos mujeres —los hermanos Montero y Eva Rengel— serán sus compañeros de aventura y tal vez sus víctimas, en un tiempo en el que la vida se escribe a golpe de traiciones y nada es lo que parece.