domingo, 29 de enero de 2017

EL LADRON DE CAFÉ de TOM HILLENBRAND

RESEÑA

Grijalbo tiene su origen en México, de las manos del exiliado español Juan Grijalbo. En sus inicios publicaba best sellers americanos traduciéndolos al castellano. En los años ochenta, vuelto a España el fundador, editó también muchos comics. Astérix, Lucky Luke o Blueberry son algunos de sus títulos más destacados. 

Tom Hillenbrand es un autor alemán conocido en su país por sus novelas negras y también por su columna digital en Spiegel Online. Ha obtenido el premio Friedrich Glauser a la mejor novela alemana de intriga. En El ladrón de café se sale de su registro y se atreve con la novela histórica.



El ladrón de café es una aventura ambientada en el siglo XVII. Un estafador inglés es arrastrado a la cárcel en la República Neerlandesa (Países bajos) y para salir de ella solo le queda la opción de realizar un encargo para los hombres ricos que gobiernan el país: debe robar una planta de café en el Imperio otomano. Dicho así, suena raro, pero en aquella época tenía su sentido. Los neerlandeses querían plantar café en sus tierras para eliminar el monopolio del comercio por parte de los otomanos; estos no dejaban sacar la planta de sus regiones. 

Montada la trama, el libro va pasando páginas en las que el estafador inglés debe reunir a un grupo de expertos en distintas materias: militar, ladrón, marino, etc.; y prepararlos para el robo. Los espías franceses, mientras, hacen lo que pueden —más bien poco— para impedírselo.

En cuanto a los personajes, si la trama es más bien sencilla —a mi gusto demasiado simple— estos son un batiburrillo extraño que intentan aportar dinamismo y variedad a la aventura, pero que la verdad es que aportan muy poco. Creo que el autor debería haber suprimido prácticamente a todo el grupo, cuyas intervenciones suelen ser absurdas e innecesarias —normalmente a través de diálogos que sobran— y haberse centrado en uno o dos personajes y en cómo afrontaban el reto.

De inicio, la verdad es que el planteamiento es interesante y atrayente. Me recordó al libro épico El médico, de Noah Gordon, y en el desarrollo del grupo protagonista a la aventura El hijo del Paladín. No obstante, la llama se fue apagando a medida que avanzaba la lectura y acabó diluyéndose todo su atractivo. 

El mayor problema que le veo es que es un libro que ha pretendido ser muy ambicioso y le sobra la mitad, sobre todo los larguísimos diálogos que frenan el ritmo de la aventura. Si hubiera sido más corto, quizás, podría haberse quedado en una novela entretenida y, en su parte histórica, muy interesante, pues trata sobre la Europa de la época y las alianzas políticas que existían. 

De todas formas, como suele decir la periodista Laura en el programa de la Ser en el que colaboro, “para gustos, los libros”

Dejo una puerta abierta para los jóvenes de 15-25 años. Puede que este libro los fascine. Aprenderán sobre los Países Bajos, la política de la época, algo de las rutas comerciales y algunos movimientos sociales relacionados con el intercambio de ideas.  

Disfruta de la lectura. 


SINOPSIS

1683. El Rey Sol gobierna con mano férrea desde el fastuoso palacio de Versalles. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales es la empresa privada más poderosa del mundo. Los sabios e investigadores del continente intercambian por carta ideas y nuevos descubrimientos que revolucionarán la ciencia, la tecnología y el pensamiento. Y sentarse en un café para degustar una cara y exótica infusión, el kahvesi, se ha convertido en el pasatiempo más popular en las capitales europeas.

Pero el verdadero negocio del café -su cultivo y su comercio- está controlado únicamente por los turcos. Algo que los comerciantes más importantes de Europa no piensan seguir consintiendo.

Obediah Chalon, un joven y brillante inglés, científico y filósofo apasionado, ingresa en una durísima cárcel de Ámsterdam tras falsificar unas letras de cambio. Poco después un misterioso personaje le ofrece la libertad y una cuantiosa recompensa a cambio de una empresa arriesgada en la que podría perder la vida: robar una planta de café a los turcos. Para ello tendrá que poner a prueba todo su ingenio, acudir a sus contactos entre los sabios e intelectuales del continente, reclutar a los mejores «expertos» e iniciar un viaje a lo desconocido, sin saber que ha despertado las sospechas de gente importante.

Una misión delicada y peligrosa. Un plan audaz. Un viaje plagado de aventuras. Y un robo que cambió la historia de Europa. Una trepidante novela histórica.

El ladrón de café es una magnífica novela histórica que combina magistralmente la crónica de un robo audaz, plagado de aventuras, intrigas, conspiración, persecuciones y una pizca de amor, con un retrato espléndido de una época donde el avance de las ideas, el conocimiento y los ingenios mecánicos de todo tipo empezaba a cambiar el rumbo de la Historia.

Otros libros relacionados: El hijo del Paladín