lunes, 3 de octubre de 2016

UN CADAVER EN PORT DU BELON de JEAN-LUC BANNALEC


Buenas tardes. Hoy venimos con una nueva reseña de Carlos González-Llanos, que recientemente se ha introducido en el mundo de las ondas con una colaboración en un programa literario de la cadena SER Mérida. Saldrá en emisión todos los martes a la 13:30 en cadena ser Mérida (para los de fuera, se puede escuchar a través de internet). Intentaré colgarlos aquí, pero hasta ahora no he sido capaz.
Sin más dilación, os dejo con su reseña.


RESEÑA

Dos millones de ejemplares vendidos (de los cuatro libros del autor que tratan sobre el mismo detective, según indica su contraportada) avalan al comisario Dupin y, por supuesto, al autor, que escribe bajo seudónimo. No solo eso, sino que el bonito recuerdo que guardo de mis agradables y simpáticos días en la Bretaña, donde transcurre esta historia, me animaron a lanzarme a esta nueva lectura de Grijalbo. Según parece, cada verano sale una historia del comisario Dupin; y tanta publicidad le daban que ya no encontré motivos para dejarla pasar. 

Trata de misterio y policías. Y comida y Bretaña. 

El comisario Dupin tendrá que pasarse el día al teléfono y yendo y viniendo de un lado a otro para solucionar la aparición o desaparición, existencia o inexistencia, de un supuesto cadáver, que luego serán dos, o tres. No lo sé, porque para mí el misterio fue la narrativa y no me acabé de enterar bien.
Muchos policías al teléfono llamando a Dupin a todas horas. Policías de todo tipo. Muy variopinto el asunto. Hay uno versado en la Bretaña y amante de la misma, que no para de explicar costumbres y adjudicar hechos históricos a los bretones; otro defensor de la naturaleza y el medio ambiente; otra muy atenta que solo conocemos por sus llamadas telefónicas; y otros...

Aparte de estar todo el día llamando por teléfono, la historia gira constantemente al mundo de las ostras. Muchas explicaciones (los personajes se toman su tiempo para dar lecciones como si fuesen maestros hablando con alumnos) sobre la cría y venta del animal, así como de su cocina y engullimiento. 

En cuanto a la Bretaña, para los que no habéis ido, es un lugar de gente entrañable, cordial y entregada. Y así lo plasma el autor en líneas generales. Recomendado ese viajecito al norte de Francia.        

Personalmente, el libro me ha decepcionado mucho. De hecho, confieso que no lo he terminado. No me aportaba más de lo que ya había leído (más de la mitad). Me enfrentaba a diálogos constantes que me aburrían cada vez más y me tenía que obligar a absorber cada página. Y no hay lectura buena cuando se trata de una lectura obligada. Que se lo digan a nuestro Quijote, gran libro que media España odia por leerlo obligadamente… 

En principio, para un lector normal, no recomiendo este libro. Por su falta de acción, su narrativa a modo de diálogos y sus explicaciones fuera de contexto. Sin embargo, estas tres características no tienen que ser un impedimento para lectores que gustan de este tipo de libros. No sintáis mis gustos como vuestros, porque para gustos, los colores. De hecho, si ha vendido dos millones de ejemplares de sus cuatro libros, tiene que ser porque hay lectores a los que gusta. Así pues, casi me atrevo a recomendarlo para lectores de quince a veintipocos años que quieran iniciarse en la novela policiaca. Quién sabe, podéis encontrar en Dupin una lectura que bañe de costumbre vuestro verano. 
Buena semana a todos, lectores y blogueros.

Y mi enhorabuena al autor por su magnífico éxito.  

Carlos

 


SINOPSIS

Ha aparecido un cadáver en Port du Bélon, noticia que el comisario Georges Dupin recibe con preocupación teñida de un cierto alivio porque le salvará del seminario sobre «Técnicas sistémico-sistémicas del interrogatorio en la investigación» al que le han obligado a asistir. Pero cuando Dupin llega a la pequeña localidad bretona, no hay rastro del cuerpo ni indicios de que se haya cometido ningún asesinato. Poco después, sentado en el restaurante donde se sirve el marisco más fresco del mundo, escucha el testimonio, confuso y extraño, de la mujer mayor que alertó a la policía. Y su instinto le dice que ha de creerla.